Aprovechando lo estudiado anteriormente, hemos escogido la interdependencia positiva dentro del Aprendizaje Cooperativo. Consideramos que es uno de los rasgos más significativos de este tipo de Aprendizaje y una condición imprescindible para que este se dé favorablemente, además creemos que, favorece las relaciones tanto en el ámbito personal como en el profesional, requisito indispensable para los futuros logros del alumno.
La interdependencia positiva se da y está correctamente estructurada cuando los componentes del grupo son conscientes de que “nadan o se hunden juntos”, es decir, el éxito del grupo depende de todos, nadie puede alcanzar sus objetivos de manera individual pues, al final, se necesita al resto de componentes del grupo. Esto crea un compromiso entre todos los miembros del equipo con lo que cada uno pasa a ser núcleo del AC.
El camino para alcanzar y fomentar la interdependencia positiva no es otro que el Aprendizaje Cooperativo; este favorece las habilidades sociales, disminuye la sensación de aislamiento, aumenta el compromiso individual y otorga igualdad de oportunidades para el éxito. De ahí su importancia en nuestro trabajo.
Los expertos (Jhonson y Jhonson, 1997: Jhonson, Jhonson y Holubec, 1999) diferencian entre varias formas de interdependencia positiva. Creemos que es interesante repasarlas para fomentar cada una de ellas. Son las siguientes:
- Interdependencia positiva de finalidades: es la interdependencia positiva de toda la vida, aquella que obliga a trabajar en equipo para conseguir el mismo objetivo, que aprendes y enseñas a los demás. Esta interdependencia podría fomentarse mediante la técnica TAI (Team Assisted Individualization) combina la personalización de la enseñanza y el trabajo en equipo.
- Interdepencia positiva en la recompensa/celebración: una vez que el equipo ha conseguido sus objetivos hay que valorarlo. Esta valoración supone una mejor calificación y, por otra parte, una recompensa y celebración grupal.
- Interdependencia positiva de tareas: es aquella en la que se acrecienta la interdependencia positiva cuando los que lo componen deben coordinarse para completar la tarea de equipo que les ha sido encargada. Para fomentar este tipo de interdependencia podría usarse la técnica GI (Grupos de Investigación).
- Interdependencia positiva de recursos: se da cuando cada miembro del equipo tiene sólo una parte de los recursos y debe recurrir a los demás para aprender y enseñar lo que previamente él ha aprendido. Una técnica útil para esta interdependencia es la llamada “Rompecabezas”.
- Interdependencia positiva de roles: cuando cada miembro del equipo tiene asignado un papel complementario al que ejercen sus compañeros. De forma que para que el equipo funcione deben ejercer ese rol con responsabilidad y eficacia.
A pesar de esto, creemos que la interdependencia positiva puede traer consigo algún inconveniente, por ejemplo; cuanto mayor es esta habrá mayores probabilidades de que se produzcan desavenencias entre los componentes del grupo. Las técnicas para fomentar la interdependencia tampoco son sencillas, hay que dedicar tiempo y trabajo, la labor del docente tiene un papel fundamental en el AC.
A pesar de esto, creemos que la interdependencia positiva puede traer consigo algún inconveniente, por ejemplo; cuanto mayor es esta habrá mayores probabilidades de que se produzcan desavenencias entre los componentes del grupo. Las técnicas para fomentar la interdependencia tampoco son sencillas, hay que dedicar tiempo y trabajo, la labor del docente tiene un papel fundamental en el AC.
La interdependencia positiva es imprescindible para el ser humano en todas las etapas de su vida, ya que, si se adquiere de pequeño se desarrollará en etapas posteriores; además gracias a ella adquirimos valores y habilidades útiles para toda nuestra vida.

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